Estoy a punto de dejar todo y de volver por nada... pero algo me convence de no hacerlo... es mi cordura, que aún permanece conmigo, que aun me aleja del delirio y no permite que nadie me dañe.
Es mi cordura, ¿o mi locura? ¿Me volví insano sin darme cuenta? Siento que así voy a vivir el resto de mi vida, preocupándome solamente por el que podría haber pasado, sin saber que causo que no viviera como desee vivir, si fue mi culpa o si fue una culpa externa y compartida.
Estoy harto de sentir que en cada movimiento podría perder todo, que con casa cosa que digo, arruino algo. Estoy harto de no poder hacer cosas, pero no por un simple permiso, sino por un simple mal calculo de capacidad para realizarlas. Estoy harto de silenciarme, de mirar y tener que esquivar, de ser siempre el consuelo, de SER EL DEPOSITO DE TU HIPOCRESIA.
Todavía no puedo creer que fui capaz de engañarme tantos años seguidos, que fui capaz de trazar telaraña tras telaraña hasta no creerme, y no creer en nadie, simplemente hasta llegar a un estado de paranoia, de sentirme realmente apartado de los demás.
Más no poder darme cuanto de mis errores , trato de remendarlos de la manera menos ortodoxa, solo para complacer a los demas, siempre mire para abajo en el momento de enfrentar, pero tengo los huevos suficientes como dejar en claro una cosa : SIEMPRE SUPE QUIEN FUI Y NUNCA ME IMPORTO QUE DIJERAN DE MI, SIEMPRE SEGUI MI CAMINO, EL MIO Y EL DE NADIE MAS, YO ME RIJO POR MIS LEYES Y POR MI PALABRA, EN DONDE ESTUVE SIEMPRE FUE MI DECISIÓN
Y NUNCA PERO NUNCA NECESITE A ALGUIEN … hasta hace poco , hasta que apareció en mi vida…